Crisis generalizada con consecuencias diferenciadas

La pandemia por COVID-19 ha generado una crisis sanitaria de dimensión global, en Costa Rica se plantea como una crisis nacional que afecta en primera instancia la salud pública, pero de la cual se derivan problemáticas económicas y sociales profundas en el corto y mediano plazo. Sin embargo, aunque la crisis se percibe de manera generalizada, no hay que perder de vista que las consecuencias en el ámbito económico, educativo y social no son homogéneas en los diferentes territorios del país. Los impactos más fuertes están recayendo sobre los territorios que históricamente han presentado mayores vulnerabilidades.

Investigaciones e informes nacionales como el Atlas de Desarrollo Humano Cantonal elaborado por el PNUD desde 2007 (2007, 2011, 2016), o el Índice de Competitividad Cantonal de la Universidad de Costa Rica (2018), han venido llamando la atención sobre las asimetrías que se presentan en las diferentes regiones y cantones del país. Mostrando que, a pesar de los avances en algunas áreas, hay territorios donde se han profundizado las desigualdades en materia de ingresos, equidad de género, acceso y permanencia en el sistema educativo, acceso a tecnologías y capacidad institucional de los gobiernos locales.

Enfrentar las consecuencias de una pandemia en regiones del país como la Pacífico Sur, Atlántica o Huetar Norte, donde las condiciones socioeconómicas del territorio se caracterizan por un bajo nivel de desarrollo humano, poca diversidad de actividades productivas y la presencia de una fuerte brecha digital; se torna complejo.

Las condiciones estructurales de vulnerabilidad propias de cada territorio como, la escaza planificación territorial, la informalidad y precarización laboral, que para el caso de las regiones Pacífico Central y Norte, coexiste con las dinámicas del empleo estacional vinculado al sector turismo; son factores que representan un riesgo latente para que en el contexto de la pandemia las desigualdades territoriales se agudicen.

Fotografía tomada de El Mundo CR

A todas luces, alcanzar altos niveles de desarrollo humano en los cantones del país no es tarea sencilla, sin embargo, desarrollar acciones en esta línea resulta determinante para reducir las vulnerabilidades de los territorios.

Ante este escenario, es fundamental propiciar las reflexiones sobre la dimensión territorial de las desigualdades, que permitan discutir aspectos como:

  • La necesidad de generar datos actualizados sobre el estado y la evolución de las disparidades socioeconómicas a nivel territorial, así como los impactos diferenciados que puede tener la pandemia.
  • Problematizar la escasa capacidad de coordinación entre gobierno central y las autoridades municipales para generar estrategias de respuesta antes los impactos de la pandemia.
  • Discutir el rol de los gobiernos locales en el desarrollo de estrategias para la reactivación económica que respondan a las necesidades y condiciones de cada región.
  • Por último, discutir sobre la noción de desarrollo que ha prevalecido en el país, y que, ante el contexto actual, evidencia que no avanza hacia la equidad social.

Autora

Magdalena Madrigal Herrera

Socióloga. Investigadora y docente de FLACSO Costa Rica. Especialista en políticas públicas y desarrollo local.

* Este texto es de carácter de opinión, responsabilidad de cada autor/a.

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